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La Siuranella, nuestra primera experiencia con Ruralka

Buenos días! Cómo va el verano?

Hace ya un tiempo os hablé de una estancia en un hotel con Ruralka, os acordáis?
Por si alguien no se acuerda, o no quiere entrar a leerlo, os diré que la experiencia estuvo bien, pero no tanto como para obtener la categoría de cuatro estrellas… Sobretodo nos decepcionó la cocina, fría y sin nada de lo prometido (bollería recién horneada, o no).
Pues bien, esa estancia no fue nuestra primera experiencia con Ruralka. Ahora hace más o menos un año que ya hicimos otra escapada en uno de sus hoteles con motivo de los cinco años de relación con mi churri. Porqué no había dicho ni pio de esto del hotel? Bueno, por la misma razón por la que hace un puñao de semanas que no escribía nada,por vagancia, aunque creo que su nombre correcto es procrastinación. Menuda perla de cobaya, eh!

Pues bien, a lo que íbamos: El hotel que escogimos esta vez fue La Siuranella, en la comarca del Priorat (Tarragona). Los motivos de la elección fueron los mismos que la otra vez, proximidad geográfica y tipo de cocina (ambos estaban en la misma comarca, pero a más de 45 km de distancia). También nos influyó el hecho de ver que tenían piscina, pero… fue un error de impresión de la guía. Pensándolo fríamente, ese hotel esta en un pueblo catalogado como “bien de interés nacional”, con tan sólo 36 habitantes donde no se puede entrar con el coche, siendo algo tan pequeño era raro que tuvieran piscina, verdad? A pesar de ello nos llevamos bañador y toalla y al día siguiente fuimos a la playa de Altafulla.
Volviendo al tema del hotel, diré que el edificio cuenta con 6 habitaciones con a/c, TV, teléfono, baño completo… y WIFI! (bendito wifi). Ofrece una atmosfera cálida y acogedora, y dispone de un jardín donde poder apreciar la tranquilidad del pueblo. El hotel abrió sus puertas en 2005, por lo que sus instalaciones son nuevas. El propio hotel ofrece actividades de enoturismo (catas de vinos), escapadas en la naturaleza en 4×4 o packs de estancias románticas. La ubicación del mismo es en lo alto de una peña, rodeado por las montañas de plata que forman la sierra de Montsant. Cuando veáis las fotos que hay en Facebook veréis que tiene unas magnificas vistas.

Para llegar a Siurana, donde está el hotel, has de serpentear durante casi 4 km una carretera repleta de curvas y desniveles, incluso tuvimos que parar a medio camino para evitar marearnos más. Una vez llegas al pueblo, has de dejar el coche en la entrada del mismo, pues sus estrechas calles no son adecuadas para el tráfico (puedes llegar hasta la puerta del hotel en coche, pero no puedes aparcar ahí). Al entrar nos recibió  Anaïs, qu regenta el hotel junto a su pareja, Pau que es el chef que nos elaboró la cena, y nos llevó hasta la habitación Cabernet.
Una vez dejadas las bolsas en la habitación fuimos a pasear por las calles. Como os podéis imaginar el paseo fue más bien corto ya que era un pueblo bastante pequeño. La gente con la que te cruzas son visitantes que también quieren conocer el lugar y realizar actividades como senderismo, escalada, rutas en BTT… realmente todo muy tranquilo. Incluso nos encontramos con un par de gatos muy simpáticos y sociables.

Fuimos pasando la tarde hasta que llegó la hora de la cena en el restaurante del hotel “Els Tallers”, que ofrece una “Cocina de Autor y de Mercado”. El menú de esta vez recibe el nombre de “Menú Descubierta”, valorado en 33€, un menú degustación compuesto de un aperitivo, un entrante, un pescado, una carne y un postre. Platos creados por y para la temporada y que van cambiando y evolucionando a diario. En su restaurante no tienen carta, únicamente ofrecen menús ya cerrados y esto les permite mayor dedicación e innovación en los platos.
Al ser un menú cerrado, no era necesario escoger platos, por lo que nos dejamos llevar y sorprendernos con aquello que nos fueran trayendo a la mesa.

Lo primero que nos trajeron a modo de aperitivo fue una Brandada de bacalao a la crema de puerros. El sabor de la crema de puerros suavizaba mucho al bacalao, haciendo un plato de sorprendentemente bueno. Posteriormente nos trajeron el entrante, un Foie mi cuit a la garnacha tinta con higos a la plancha,  un plato que yosoytutarget se tomó con las tostaditas que acompañaban el plato ya le resultó extraño comer foie gras fresco sin más, no?
Personalmente a mi me gustó, pero realmente a mi me gusta todo xD
El plato de pescado fue Lubina asada sobre sable de parmesano y sopa de albahaca, la verdad es que la sopa de albahaca es literal ya que lo trajeron en plato hondo, por suerte la lubina es un pez y supo nadar (si, sé que ha sido un chiste muy malo). A pesar de lo que pueda parecer, el sable de parmesano no estaba reblandecido por la sopa y  la lubina estaba en su punto.
Al llegar al cuarto plato, el plato de carne, vimos que se trataba de Carrillera de ternera a baja temperatura con trufa de verano. Al principio temimos un poco, ya que al estar hecho a baja temperatura, podía ser que no estuviera todo correctamente hecho (hay gente que no le gusta nada la carne cruda), pero debo admitir que el plato estaba realmente bueno,estaba al punto idóneo, además  las virutas de trufa de verano que tenía por encima le realzaban el sabor a esta carne ya suave y melosa de por sí.
Ya para finalizar, el postre fue un Bizcocho de chocolate negro con sorbete de piña, un auténtico contraste de sabores con el bizcocho de chocolate negro y el sorbete de piña. Ese punto entre dulce y amargo del chocolate negro y el ácido de la piña, la calidez del bizcocho y el frió del sorbete hacían de este un postre ideal para acabar la cena que nos acababan de ofrecer en este restaurante.

Al día siguiente el desayuno fue simple pero completo. Aunque no ofrecían grandes buffets (es más, el desayuno te lo traían a la mesa, no hacía falta ir a buscar nada), era muy variado. Consistía en diferentes tipos de panes, embutidos, quesos, mermeladas caseras, fruta, un par de croissants de mantequilla y napolitanas de chocolate recién hechas. Además tenías tomates para hacerte un buen “pà amb tomàquet” y podías pedir que te trajeran toda la leche y café que quisieras.

Después del desayuno volvimos a pasear por el pueblo, oímos que ese pueblo cuenta con una leyenda del siglo XII, y queríamos conocer el lugar donde se produjo. A continuación os relato la leyenda de la Reina Mora…

Corría el año 1153 y Siurana era el dominio de la reina Abd-el-azia, una reina mora de gran belleza. Los cristianos, incapaces de conquistar la población, se sirvieron de las artimañas de un traidor judío, que les ofreció la entrada al castillo. Estos entraron en el pueblo y mataron a casi toda la población que encontraron a su paso; hombres, mujeres, ancianos, niños… pero Abd-el-azia, ajena a la situación y segura de su fortificación, celebraba mientras tanto una fiesta en una de las salas del palacio con la nobleza del lugar. De repente, una llameante flecha entró por la ventana, y se clavó en la mesa, en medio del banquete. La reina, envuelta en el pánico general y viéndose derrotada, subió a su hermoso caballo blanco y se dirigió a un precipicio cercano. Perseguida de cerca por los cristianos y para evitar que el caballo por instinto se detuviera ante el abismo le tapó los ojos, pero el animal, al darse cuenta del peligro, quiso parar y clavó sus patas en el suelo, de modo que quedó la huella de su herradura en la roca. Otros dicen que las marcas de herradura son del impulso que tomó antes del salto. Sea como sea, la tragedia fue inevitable y hoy en día puede verse clavada en la roca la huella del caballo en el lugar que se denomina el Salto de la Reina Mora.

Aquí podéis ver una imagen de los precipicios y despeñaderos que hay, aunque no supimos encontrar la huella de la herradura.


Siendo esta nuestra primera experiencia con Ruralka, quedamos muy satisfechos, y por eso luego repetimos. El servicio y el entorno nos gustó mucho, reinaba la calma y la tranquilidad y las vistas desde la propia habitación eran preciosas. El precio total hubiera rondado los 200€, tal vez algo caro, pero comparándola con el otro hotel donde estuvimos que valía veinte euros menos, nos quedamos con este.

PS: Ya sé que las fotografía son pequeñas, pero pulsando sobre ellas podréis verlas algo más grandes, o bien en el álbum publicado en Facebook.
PS2: Por cierto, si queréis contactar directamente con el hotel, aquí tenéis también su dirección: http://www.restaurantelstallers.net/

Este post ha sido redactado según el criterio de Atención, ya que por parte de los representantes de la marca, Ruralka, he recibido la invitación a esta actividad de noche de hotel más cena.

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  1. 23 julio, 2012 en 15:29

    que sitio mas tranquilo para pasar alli algun dia

  2. 24 julio, 2012 en 13:31

    Si, es un sitio muy tranquilo, ni tan siquiera los visitantes de la zona molestan 🙂

  3. muntsa
    24 julio, 2012 en 13:57

    Que bonito debe ser poder perderte en este lugar y olvidarte del resto del mundo.

    • 16 agosto, 2012 en 11:01

      Pues si, es bien bonito eso, lo malo es que luego hay que volver a la realidad.

      Hay que admitir que ruralka sabe recomendar buenos sitios, eso sí

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